Visita a Templos Tailandeses con Niños

Visita los templos temprano por la mañana para evitar el calor y las multitudes, y viste modestamente cubriendo hombros y rodillas. Limita las visitas a menos de 60 minutos para evitar el agotamiento y lleva siempre una pequeña bolsa de aperitivos y agua.

  1. Consulta el código de vestimenta. Tanto adultos como niños deben cubrirse los hombros y las rodillas. Lleva sarongs ligeros o bufandas grandes en tu mochila; son fáciles de envolver sobre pantalones cortos o camisetas sin mangas al llegar a la puerta del templo.
  2. Calcula el momento de tu visita. Llega a las 8:00 AM. Para las 10:30 AM, el calor se vuelve difícil para los niños y llegan los autobuses turísticos, lo que hace que los terrenos estén abarrotados y ruidosos.
  3. Explica las reglas de antemano. Antes de entrar, dí a los niños que los templos son lugares de reflexión tranquila. Explica que no deben apuntar con los pies a las estatuas de Buda, tocar a los monjes ni trepar a las estructuras.
  4. Conviértelo en una búsqueda del tesoro. Mantén a los niños interesados pidiéndoles que encuentren detalles específicos, como 'busca el dragón dorado', 'cuenta las flores de loto' o 'localiza los dedos de los pies del Buda reclinado'.
¿Pueden los niños correr en los terrenos del templo?
No. Aunque pueden caminar, los templos son lugares de culto. Mantenlos cerca y anímales a ir a un 'paso de paseo' para mostrar respeto a los monjes y a los locales que rezan.
¿Se permiten cochecitos de bebé?
La mayoría de los templos tienen caminos de piedra irregulares y escaleras empinadas. Un portabebés es mucho mejor que un cochecito para los días de templo.