Cómo Navegar la Medina de Marrakech sin que te Estafen

Para sobrevivir en la Medina, comprométete a usar mapas sin conexión como Maps.me para evitar depender de los lugareños para obtener direcciones, e ignora a cualquiera que afirme que un camino está 'cerrado'. Siempre confirma los precios de los bienes o servicios antes de que comiencen, y camina con paso decidido para minimizar la atención no deseada.

  1. Domina tu navegación sin conexión. Descarga el mapa de Marrakech en Maps.me o Google Maps antes de salir de tu hotel. El GPS funciona incluso sin datos. Si pareces perdido, te conviertes en un objetivo para 'guías' que te pedirán dinero por mostrarte el camino.
  2. Domina la caminata del 'No'. Si alguien intenta hablarte, di un firme 'No, gracias' y sigue caminando sin cambiar el paso ni hacer contacto visual. No te detengas a mirar mapas ni a revisar tu teléfono en medio de un callejón concurrido.
  3. Ignora la mentira del 'camino cerrado'. Una estafa común es que alguien te diga que una calle específica o el camino a las curtidurías está 'cerrado' o es 'solo para locales' para dirigirte a la tienda de un amigo. Sonríe, da las gracias y sigue caminando en tu dirección original; la calle casi seguro está abierta.
  4. Confirma los precios antes de la transacción. Si tomas un taxi, acuerda el precio antes de subir. Si te ofrecen henna, una foto con un animal o un asiento en un café, pide el precio exacto en Dirhams antes de que comience cualquier servicio.
  5. Utiliza los centros de transporte oficiales. Camina hasta un punto de referencia importante como Jemaa el-Fnaa o una puerta (Bab) para tomar un petit taxi. No aceptes ayuda de personas que están en las esquinas y que se ofrecen a llamarte un taxi, ya que esperarán una 'tarifa de búsqueda'.
¿Es seguro pedir direcciones?
Pregunta solo a los comerciantes que estén sentados en sus tiendas. Evita a los jóvenes que merodean en las esquinas y que ofrecen 'ayuda', te llevarán a una tienda o te pedirán dinero.
¿Cómo lidio con los comerciantes insistentes?
No te involucres. Un simple 'La, shukran' (No, gracias) es educado pero firme. Si no te interesa comprar, no preguntes el precio, ya que esto se considera una invitación a iniciar una larga negociación.