Navegando Florencia con Niños
Florencia es una ciudad para caminar pero con calles adoquinadas, así que olvídate del cochecito y usa una mochila portabebés si tu hijo tiene menos de tres años. Prioriza un museo principal por día, programa pausas para el gelato cada dos horas y utiliza las numerosas plazas públicas de la ciudad como zonas designadas para 'correr'.
- Elige el equipo adecuado. Los cochecitos estándar son una pesadilla en los adoquines y las estrechas aceras de Florencia. Lleva un cochecito paraguas resistente y ligero si es necesario, pero una mochila portabebés ergonómica es la mejor manera de navegar por callejones estrechos y concurridos y sitios históricos.
- Usa la Regla del 'Un Museo'. No intentes ver la Galería Uffizi y la Galería de la Academia en un solo día. Visita un sitio principal por la mañana cuando los niños estén frescos y reserva la tarde para exploración al aire libre o parques.
- Encuentra tus zonas de 'correr'. Cuando los niños se pongan inquietos, dirígete a la Piazza della Repubblica (mucho espacio para moverse), al Cascine Park para un enorme espacio verde, o al Jardín de Rosas (Giardino delle Rose) debajo de Piazzale Michelangelo para quemar energía.
- Domina la búsqueda de baños públicos. Florencia tiene pocos baños públicos. Planifica tus descansos alrededor de las visitas a museos o paradas en cafeterías. En un apuro, la mayoría de los bares te permitirán usar el baño si compras un solo espresso por 1,20 euros.
- ¿Puedo llevar un cochecito a la Galería Uffizi?
- Sí, pero prepárate para dejarla en la consigna. El museo es grande y a menudo está abarrotado, por lo que se prefiere una mochila portabebés.
- ¿Son los restaurantes acogedores para los niños?
- Extremadamente. A los italianos les encantan los niños. No te sorprendas si los camareros miman a tus hijos, pero evita los restaurantes de alta cocina si quieres una comida sin estrés.