Cómo empacar para viajes a gran altitud
Empaca en capas usando tejidos sintéticos o de lana que expulsen la humedad, y prioriza la protección solar y el equipo de hidratación. Dado que los niveles de oxígeno descienden a medida que asciendes, tu equipo debe centrarse en la regulación térmica y la comodidad física en lugar de ser pesado y voluminoso.
- Vístete por capas para temperaturas variables. Sigue la regla de las tres capas: una capa base que expulse la humedad, una capa intermedia aislante (forro polar o plumón) y una capa exterior a prueba de viento/agua. Las temperaturas pueden descender entre 3 y 5 grados Fahrenheit por cada 1,000 pies de ganancia de altitud.
- Prepárate para la exposición extrema a los rayos UV. Lleva protector solar de alto SPF (al menos SPF 50), gafas de sol polarizadas con protección UV400 y un sombrero de ala ancha. La radiación UV aumenta aproximadamente un 10% por cada 1,000 pies de altitud.
- Elige el calzado adecuado. Lleva botas de senderismo impermeables y ya usadas, con soporte para el tobillo. En altitudes elevadas, los senderos suelen ser rocosos o nevados; asegúrate de que tus botas ofrezcan una buena tracción y sean cómodas con calcetines gruesos de lana.
- Optimiza la eficiencia del oxígeno. Lleva una bolsa de hidratación que te permita beber sin detenerte. La deshidratación es la forma más rápida de desencadenar el mal de altura; intenta beber de 3 a 4 litros de agua al día.
- ¿Por qué no debo llevar algodón?
- El algodón absorbe la humedad y se seca lentamente. En altitudes elevadas, el sudor o una ligera precipitación se congelarán contra tu piel, aumentando significativamente tu riesgo de hipotermia.
- ¿Necesito equipo especial para el mal de altura?
- Lleva un oxímetro de pulso (entre $20 y $40) para monitorizar tus niveles de oxígeno en sangre. Si eres propenso a enfermar, consulta a tu médico sobre la acetazolamida recetada antes de irte.