Cómo empacar para viajes largos en tren por Europa

Céntrate en un sistema de equipaje 'modular' que consista en una mochila de 40L y un pequeño artículo personal que quepa debajo de tu asiento. Prioriza los artículos que te permitan moverte rápidamente por terminales concurridas y guardar tu equipo fácilmente en los compartimentos superiores sin ayuda.

  1. Elige el equipaje adecuado. Evita maletas rígidas o cualquier cosa de más de 55 cm x 40 cm x 20 cm. Una mochila de alta calidad de 40L con correas de compresión es ideal porque te deja las manos libres para manejar billetes y puertas de tren.
  2. Utiliza un artículo personal 'junto al asiento'. Empaca una mochila pequeña de día de 10L-15L para tus objetos de valor (pasaporte, portátil, batería externa, aperitivos). Debe caber debajo del asiento delantero para que no tengas que dejar tus objetos caros en el portaequipajes superior.
  3. Usa cubos de embalaje. Agrupa la ropa por categoría en cubos ligeros. Esto evita que tu bolso explote cuando necesites coger un jersey o una camisa limpia durante una parada corta.
  4. Optimiza para el 'atuendo de tren'. Lleva tus zapatos y chaqueta más voluminosos en el tren. Evita vestir ropa restrictiva; elige pantalones elásticos y capas que se adapten a las temperaturas variables de los diferentes vagones.
¿Necesito un candado para la maleta?
Sí, utiliza un candado de cable aprobado por la TSA para asegurar tu equipaje principal a las barras del portaequipajes si te sientas lejos del área de almacenamiento.
¿Cuántos zapatos debo empacar?
Dos pares como máximo. Un par de zapatos cómodos para caminar que uses en el tren y un par de zapatos planos ligeros y plegables o sandalias en tu bolso.
¿Hay lavanderías en las estaciones de tren?
Raramente. Planea lavar la ropa en tu alojamiento una vez cada 7-10 días.