Cómo empacar para la Cordillera de los Andes
Empaca usando un estricto sistema de capas porque las temperaturas varían de 0 °C por la noche a 20 °C a pleno sol. Concéntrate en sintéticos y lana que absorban la humedad, dejando todo el algodón atrás, ya que no se secará en alta humedad o condiciones alpinas frías.
- Adopta el sistema de tres capas. Lleva una capa base que absorba la humedad (lana merino), una capa intermedia para retener el calor (forro polar o chaqueta de plumón) y una capa exterior cortavientos/impermeable. Nunca dependas de un solo abrigo pesado; necesitas ajustarte a medida que te mueves entre microclimas.
- Selecciona el calzado adecuado. Lleva botas de senderismo impermeables y ya usadas, con buen soporte para el tobillo. El terreno es rocoso e irregular; las zapatillas deportivas no proporcionarán la estabilidad necesaria para los senderos de montaña o las calles de pueblos de gran altitud.
- Gestiona la protección solar. La radiación UV es extrema en altitudes elevadas. Empaca un sombrero de ala ancha, gafas de sol polarizadas y al menos 60 ml de protector solar SPF 50+. Te quemarás más rápido a 3.000 metros que a nivel del mar.
- Organiza con bolsas de compresión. Usa bolsas de compresión para ahorrar espacio. Los viajes a los Andes a menudo implican pequeños aviones regionales, autobuses abarrotados y largas caminatas donde tu equipo debe permanecer compacto y protegido de la impredecible lluvia de montaña.
- ¿Debo llevar vaqueros para la noche?
- No. Los vaqueros son pesados, abultados y tardan días en secarse si se mojan. Lleva pantalones de senderismo sintéticos o pantalones de viaje en su lugar.
- ¿Vale la pena llevar una bolsa de hidratación?
- Sí. Mantenerse hidratado es la mejor manera de combatir el mal de altura, y una bolsa de hidratación te permite beber con frecuencia sin tener que detenerte a sacar una botella de tu mochila.