Cómo empacar para senderismo en grandes altitudes en los Andes

Prioriza un sistema estricto de capas para gestionar los cambios extremos de temperatura y la humedad. Empaca para condiciones que van desde noches gélidas hasta una intensa exposición a los rayos UV a altitudes superiores a los 4.000 metros.

  1. Construye tu capa base. Lleva dos juegos de capas base sintéticas o de lana merino que absorban la humedad. Evita el algodón a toda costa; si se moja por el sudor o la lluvia, te enfriará y podrías sufrir hipotermia a grandes altitudes.
  2. Domina la capa intermedia. Lleva un forro polar ligero o de rejilla para el senderismo activo y una chaqueta acolchada de plumón o sintética más gruesa para cuando dejes de moverte. Incluso en verano, las temperaturas andinas bajan de cero tan pronto como desaparece el sol.
  3. Prepárate para la radiación UV extrema. La atmósfera es más delgada en los Andes. Empaca un sombrero de ala ancha, gafas de sol polarizadas con un índice de categoría 3 o 4, y al menos 60 ml de protector solar SPF 50+. Te quemarás en 15 minutos sin protección.
  4. Selecciona tu calzado. Usa botas de senderismo impermeables y ya usadas, con soporte para el tobillo. Lleva tres pares de calcetines de lana para senderismo —un par para el sendero, uno para el campamento y uno de repuesto— para prevenir ampollas y mantener los pies secos.
¿Realmente necesito equipo especializado?
Sí. El clima en los Andes es impredecible. Una tormenta de granizo repentina o vientos fuertes a 4.500 m pueden ser peligrosos si solo llevas ropa ligera.
¿Cómo manejo el mal de altura en mi equipaje?
Empaca un oxímetro de pulso para controlar tus niveles de oxígeno en sangre y consulta a tu médico sobre llevar acetazolamida (Diamox) para el viaje.