Cómo Empacar tu Mochila para Senderismo de Gran Altitud
Empaca tu equipo manteniendo los objetos más pesados cerca de tu columna y parte media de la espalda para mantener tu centro de gravedad. Distribuye el peso uniformemente de lado a lado y mantén tus objetos de uso más frecuente fácilmente accesibles para evitar desempaquetar constantemente en el sendero.
- Capa inferior. Coloca tu saco de dormir y tu esterilla en la parte inferior de la mochila. Son ligeros, voluminosos y generalmente solo los necesitas una vez que llegas al campamento, sirviendo como una base estable para el resto de tu equipo.
- Posiciona el equipo pesado. Coloca objetos pesados como tu contenedor para osos, estufa, combustible y suministro de agua adicional directamente contra el panel central de la espalda de tu mochila. Esto mantiene el peso cerca de tu centro de gravedad, evitando que la mochila te empuje hacia atrás.
- Rellena los huecos. Usa tu ropa, calcetines extra y objetos sueltos más pequeños para rellenar los espacios vacíos alrededor de tus objetos pesados. Esto evita que tu equipo se mueva mientras navegas por terrenos técnicos o irregulares.
- Organiza la tapa y los bolsillos. Guarda tus esenciales —linterna frontal, protector solar para gran altitud, bálsamo labial, GPS y bocadillos ligeros— en la tapa de la mochila o en los bolsillos del cinturón de cadera. Deberías poder acceder a ellos sin abrir el compartimento principal.
- Asegura los artículos externos. Si usas bastones de trekking, átalos a las correas de compresión laterales cuando no los uses. Asegúrate de que todas las correas externas estén apretadas para que nada cuelgue y se enganche en rocas o maleza.
- ¿Cuál debería ser el peso total de la mochila?
- Intenta que tu peso base (todo menos comida y agua) esté por debajo de 9 kg. Con comida y agua, el peso total de tu mochila debería idealmente mantenerse por debajo de 16 kg para el senderismo de gran altitud.
- ¿Cambia la altitud la forma en que empaco?
- Sí. El aire es más fino y frío, por lo que necesitas más capas que a altitudes más bajas. Empaca más combustible para derretir nieve y asegúrate de que tu sistema de dormir esté clasificado al menos 5 grados más frío que la temperatura nocturna esperada.