Cómo viajar con niños sin volverse loco

Planifica todo el doble de tiempo que crees necesario, lleva snacks suficientes para alimentar a un ejército pequeño, y acepta que los planes cambiarán. La clave está en la flexibilidad y tener siempre un plan B.

  1. Elige destinos amigables para niños. Busca hoteles con piscina, restaurantes con menú infantil, y actividades que duren máximo 2 horas. Evita más de 2 vuelos de conexión.
  2. Empaca una maleta solo de entretenimiento. Tableta con películas descargadas, libros para colorear, pegatinas, y juguetes pequeños nuevos que solo sacarás durante el viaje. Una sorpresa cada 30 minutos de vuelo.
  3. Lleva comida familiar en cantidad industrial. Galletas, frutas secas, cereales, y todo lo que sepas que comen sin problemas. Los niños no van a probar comida nueva cuando están cansados.
  4. Reserva asientos estratégicos. Pasillo para ir al baño fácilmente, cerca del baño pero no al lado (mucho ruido), y si son bebés, las filas con más espacio para las piernas.
  5. Planifica horarios de siesta. Organiza actividades intensas antes de las siestas. Un niño cansado en un museo es una receta para el desastre.
  6. Ten un kit de emergencia portátil. Cambio de ropa completo, toallitas húmedas, medicamentos básicos, y bolsas de plástico para todo tipo de accidentes.
¿Qué hago si mi hijo hace berrinche en el avión?
Mantén la calma, ignora las miradas de otros pasajeros, y usa distracción inmediata. Camina por el pasillo si es posible. Lleva chupetes o algo para masticar durante despegue y aterrizaje.
¿Cuántas horas de vuelo son demasiadas con niños pequeños?
Más de 6 horas directas con menores de 5 años es complicado. Si es inevitable, vuela de noche para que duerman la mayor parte del trayecto.
¿Debo llevar cochecito o cargador?
Cochecito ligero que se pliegue con una mano. Lo puedes documentar gratis en la puerta del avión y lo necesitarás para cargar bolsas y niño cansado.
¿Qué hacer si se enferman durante el viaje?
Lleva termómetro, paracetamol infantil, y los números de emergencia locales. Muchos hoteles pueden recomendar médicos que hablen tu idioma.