Planificando viajes internacionales con niños

Planifica una actividad principal por día e incluye dos horas de 'tiempo de inactividad' cada tarde para evitar crisis. Elige destinos con vuelos directos de menos de 8 horas para tu primer viaje para mantener el estrés del tránsito manejable.

  1. Verifica tu destino para acceso médico. Antes de reservar, comprueba la proximidad de hospitales de renombre y pediatras que hablen inglés. Guarda estas ubicaciones en Google Maps antes de irte.
  2. Reserva estratégicamente para dormir. Prioriza los vuelos nocturnos para viajes largos para maximizar el sueño de los niños. Elige alojamientos con un dormitorio separado o un balcón para no verte obligado a sentarte en la oscuridad a las 7:30 p. m. una vez que los niños se hayan dormido.
  3. Crea un itinerario flexible. Planifica solo una actividad 'imperdible' para la mañana. Utiliza la tarde para tiempo libre en el parque, visitas a parques infantiles o siesta. No sobrecargues el horario.
  4. Prepara una pila de documentos médicos. Lleva una carpeta con copias de los certificados de nacimiento, una carta de consentimiento si viajas con un solo progenitor y una lista impresa de todos los medicamentos y alergias actuales.
¿Cómo manejo el desfase horario con niños?
Adelanta su horario de sueño 30 minutos cada noche durante tres noches antes de irse. Al llegar, fuerza la exposición a la luz solar por la mañana y prioriza las horas de siesta locales.
¿Debo llevar una silla de coche?
Si planeas usar taxis, sí. Si usas trenes y transporte público, sáltatelo y confía en un portabebés o un cochecito ligero para no lastimarte la espalda.