Planificando una Ruta Terrestre por Sudamérica

Planificar un viaje terrestre por Sudamérica requiere elegir entre el 'Camino del Gringo' (espina dorsal andina) o un circuito transcontinental, teniendo en cuenta que el transporte en autobús es el modo principal. Deberías presupuestar al menos 3 meses para recorrer el continente sin agotamiento constante, centrándote en una trayectoria de Norte a Sur o de Sur a Norte para minimizar retrocesos.

  1. Elige una dirección principal. La mayoría de los viajeros se mueven entre Colombia y Argentina/Chile. Volar a Bogotá y salir de Buenos Aires (o viceversa) suele ser más barato que un billete de ida y vuelta. Elige tu ruta según la temporada: empieza en la Patagonia entre diciembre y febrero para disfrutar del verano, o empieza en Colombia/Perú si viajas durante el invierno del hemisferio norte.
  2. Planifica tus tramos de autobús. No reserves toda la ruta con antelación. Usa 'Busbud' o 'RedBus' para consultar tiempos y costes aproximados de viaje. Ten en cuenta que los viajes en autobús por montaña pueden durar entre 18 y 24 horas; prioriza los autobuses nocturnos directos con asientos 'cama' (totalmente reclinables) para trayectos largos.
  3. Considera la logística fronteriza. Consulta los requisitos de visado para cada país de tu ruta con antelación. Algunas fronteras (como el Tapón del Darién entre Panamá y Colombia) no tienen conexión por carretera y requieren un vuelo o barco, que debe reservarse con semanas de antelación.
  4. Planifica la aclimatación a la altitud. Si tu ruta incluye los Andes (Ecuador, Perú, Bolivia), dedica 3 días de descanso en cada ciudad que se encuentre por encima de los 3.000 metros para evitar el mal de altura severo.
¿Es seguro viajar en autobús?
Sí, pero usa compañías de autobuses de buena reputación (por ejemplo, Cruz del Sur en Perú) y nunca guardes tu mochila principal en el portaequipajes superior. Lleva tu pasaporte y dinero en efectivo en una mochila pequeña sobre tu regazo.
¿Puedo viajar sin saber español?
Sobrevivirás, pero aprender 50 frases básicas es esencial. En zonas rurales y en cruces fronterizos, rara vez se habla inglés.