Cómo preparar tu equipaje para mochilear por el Sudeste Asiático

Limita tu equipaje a una mochila de 40 litros para asegurarte de que cabe como equipaje de mano y sea manejable con el calor y la humedad. Céntrate en tejidos ligeros y que absorban la humedad y empaca solo para 7 días de ropa, utilizando los servicios de lavandería locales.

  1. Selecciona la mochila adecuada. Usa una mochila de capacidad máxima de 40L con apertura tipo maleta. Evita las de carga superior, ya que hacen imposible encontrar el equipo sin volcarlo todo.
  2. Utiliza cubos de embalaje de compresión. Agrupa la ropa por categoría (partes de arriba, partes de abajo, ropa interior). Los cubos de compresión ahorran el 30% de espacio y mantienen tu mochila organizada durante los viajes en autobús y tren.
  3. Prioriza tejidos técnicos. Lleva lana merino o mezclas sintéticas. Evita el algodón, que se mantiene húmedo por el sudor y tarda días en secarse en la humedad tropical.
  4. Construye un botiquín modular. Incluye Imodium, sales de rehidratación, una pequeña botella de antiséptico y tiritas para ampollas. No empaques demasiada medicación; la mayoría de los artículos están disponibles en farmacias de las principales ciudades del Sudeste Asiático.
¿Debo llevar un saco de dormir?
No. Los hostales y casas de huéspedes proporcionan ropa de cama. Lleva un saco de dormir ligero de seda o algodón si te preocupa la limpieza en alojamientos económicos.
¿Cómo manejo la colada?
Hay servicios de lavandería en todas partes. Busca tiendas de 'lavar y doblar' que cobran por kilogramo (normalmente $1–$2 por kg). Tu ropa estará lista en 24 horas.
¿Necesito botas de montaña?
A menos que tengas planeada una expedición de senderismo de varios días, deja las botas pesadas en casa. Un buen par de zapatillas deportivas o de trail running de soporte es suficiente.