Cómo empacar para senderismo de gran altitud

Prioriza un sistema de ropa de tres capas y la gestión de la humedad para hacer frente a las fluctuaciones extremas de temperatura. Debes limitar el peso de tu mochila a 10-12 kilogramos para mantener la movilidad y minimizar la fatiga relacionada con la altitud.

  1. Implementa el sistema de tres capas. Empaca una capa base que absorba la humedad (lana merino), una capa intermedia aislante (chaqueta acolchada de plumón o sintética) y una capa exterior a prueba de viento/agua. Nunca uses algodón, ya que atrapa la humedad y provoca hipotermia rápida.
  2. Protege tus pies. Usa tus botas de senderismo impermeables de corte medio durante al menos 80 kilómetros antes del viaje. Empaca tres pares de calcetines gruesos de mezcla de lana; cámbialos a diario para prevenir ampollas y pie de trinchera.
  3. Gestiona el peso de tu equipo. Usa una mochila de 40-50 litros con estructura interna. Si usas un porteador, mantén tu bolsa principal por debajo de los 15 kilogramos. Cada gramo cuenta por encima de los 3.500 metros.
  4. Prepárate para el sol de gran altitud. Empaca gafas de sol polarizadas con clasificación de categoría 4 y protector solar de alto SPF. La atmósfera es más delgada en altitud y la radiación UV es significativamente más intensa.
¿Realmente necesito bastones de trekking?
Sí. Reducen el impacto en tus rodillas hasta en un 25% durante los descensos y proporcionan una estabilidad esencial en pendientes de pedregal suelto.
¿Cómo evito que mis electrónicos se apaguen con el frío?
Mantén las baterías dentro de la capa interior de tu chaqueta, contra el calor de tu cuerpo. Las baterías de litio se agotan rápidamente en temperaturas bajo cero.