Sobrevivir en el desierto: Viajar seguro en entornos extremos
Mantente seguro en el desierto gestionando estrictamente tu ingesta de agua, evitando el sol del mediodía y nunca saliéndote de los senderos marcados. Lleva siempre más agua de la que crees necesitar y dile a un contacto de confianza exactamente a dónde vas y cuándo esperas regresar.
- Hidrátate adecuadamente. Bebe al menos de 4 a 6 litros de agua al día. No raciones tu agua; si tienes sed, bebe. Las pastillas de electrolitos son obligatorias para prevenir la hiponatremia.
- Respeta los ciclos del sol. Camina de 5:00 a 10:00 AM. Busca sombra profunda o quédate en interiores de 11:00 AM a 4:00 PM. La temperatura del suelo puede ser 20°C más alta que la temperatura del aire.
- Señaliza tu ubicación. Lleva un comunicador satelital como un Garmin inReach. El servicio celular es inexistente en la mayoría de los entornos desérticos verdaderos. Deja tu itinerario detallado con un guardabosques local o un amigo.
- Vístete para el calor, no solo para la luz. Usa ropa holgada, de manga larga, de colores claros y hecha de materiales sintéticos. El algodón absorbe el sudor y permanece húmedo, lo que puede provocar rozaduras y enfriamiento rápido por la noche.
- ¿Qué debo hacer si me pierdo?
- Mantente en tu sitio. No divagues. Intentar salir caminando aumenta significativamente tu tasa metabólica y consumo de agua. Utiliza tu dispositivo de señalización o ropa de colores brillantes para hacerte visible desde el aire.
- ¿Es cierto que debo beber mi propia orina?
- No. Nunca bebas orina. Contiene productos de desecho y sales que deshidratarán tu cuerpo más rápido y aumentarán la tensión renal.
- ¿Por qué la temperatura desciende tanto por la noche?
- El aire del desierto carece de humedad, que actúa como aislante. Sin humedad que atrape el calor, el suelo irradia su energía almacenada de vuelta a la atmósfera rápidamente una vez que se pone el sol.