Cómo reservar vuelos de larga distancia con niños pequeños

Reserva vuelos nocturnos para maximizar el sueño y prioriza las rutas directas para evitar el estrés de las escalas. Siempre paga con antelación los asientos en mamparo o las cunas, incluso si cuestan más, para darle a tu hijo espacio para moverse y a ti un respiro.

  1. Consulta la distribución de aeronaves de la aerolínea. Utiliza un sitio como SeatGuru o Aerolopa para verificar exactamente dónde se encuentran las cunas. Un asiento "bulkhead" (mamparo) es el asiento de la pared con espacio extra para las piernas; asegúrate de que tu vuelo específico permita bebés en estos asientos antes de reservar.
  2. Reserva la cuna con antelación. Reservar el asiento no es suficiente. Debes llamar a la aerolínea inmediatamente después de comprar el billete para solicitar la cuna. Estas están estrictamente limitadas por peso (generalmente 20-25 lbs) y altura.
  3. Selecciona horarios de vuelo "aptos para niños". Si tu hijo duerme bien en un asiento de coche, reserva una hora de salida que coincida con su hora habitual de dormir. Evita los vuelos "red-eye" (nocturnos) si tu hijo es un dormilón ligero que se sentirá sobreestimulado por las luces de la cabina durante los servicios de comida.
  4. Solicita comidas infantiles al reservar. No confíes en los tentempiés proporcionados por la aerolínea. Inicia sesión en tu reserva 72 horas antes de la salida para solicitar específicamente comidas infantiles; generalmente se sirven primero, lo que te permite alimentar a los niños antes de que llegue tu propia comida.
¿Debo llevar el asiento del coche en el avión?
Si pagaste un asiento para tu hijo, sí. Proporciona un entorno familiar para dormir y lo mantiene contenido. Si es un "bebé de regazo", entrega el asiento del coche en la puerta de embarque.
¿Cómo manejo el cambio de presión para sus oídos?
Ten un biberón, chupete o un tentempié listo para el despegue y el aterrizaje. El acto de tragar ayuda a igualar la presión.